No sabia donde sentarme
No sabía dónde sentarme, estaba haciendo tiempo mientras Lola salía de su curro. Empecé dando un paseo pero como la cosa se alargaba pensé: "voy a tomar algo". Y alli estaba yo, en la plaza Juan XXIII, en el puto centro de la plaza sin que ningún bar de esa plaza me atrajera especialmente. Joder, "¿dónde voy?". Tenía la sensación de que todo el mundo me obserbaba, niños, madres, desocupados en general, palomas y los peces del estanque. Se me acercó un vendedor de cupones (cuponero), me dijo "¿quieres un número?". Yo le dije "bar". Me dijo "No, ese número no lo llevo. Llevo la negra, el conejo, ...pero el bar, no". Ni respondí. Me fui y me senté en una mesa del bar que tenía más cerca. No me apetecía cerveza, así que pensaba lo que pedir. ¿Café?. Demasiado tarde, no dormiré. ¿Cocacola? No me apetecía pero dije "vale, eso pido". Cuando se me acercó la camarera, me dijo "¿qué tomas?". Le dije "una mahou". La chica me dijo "no hay. ¿Águila o verde?". Le prengunté "¿qué es verde?" Dice "pos Heneken". No, mejor Águila. Ahí estaba yo, tomando una cerve que no quería tomar y el cuponero con su presencia había elegido por mí, el bar. Total, me da igual para un rato.
Me distraje viendo cómo un padre le hacía bromas a su hijo. Estaba allí toda la familia, esposa, abuela y su perro pekinés de nombre Hugo. El padre le decía a la abuela que si podía ir por una cerveza que él estaba ocupado jugando con el niño. La abuela le trae una verde. En cuanto le trajo la cerve, sacó el marca y le dijo a su hijo "hale ve con mamá. Jodé, abuela, unas olivitas. No tiene detalles con su hijo." Ahí que va la abuela por olivas .....
Bueno, miro hacia otro lado y veo una mesa con seis señoras y un señor. El tipo llevaba puestos unos ariculares, supongo que escuchaba la radio o algo así. Ellas hablaban animadamente y el señor estaba callao, parecía sacado de una peli de cine de barrio. Camisa blanca, americana azul marino con botones dorados. Bueno, en éstas que se levantan las señoras. Un grupo de tres sale en dirección calle San Fernando y otras tres plaza arriba. El tipo permanece callado, inmóvil, ni se despide ni nada. La camarera sale, arregla las mesas y el tipo sigue quieto. Joder, qué misterio. Igual el tipo es un adorno o es parte del mobiliario del bar. . ¿Qué escuchara por los auriculares? ¿Sera la Cope, y por eso esta así?..... quiza sea un comando de agentes especiales ,el tipo, el jefe y las señoras, los agentes.
Enfrente de mí, hay cuatro chicas de unos veinte años. Van vestidas como Barbies y una lleva unos zapatos que hacen daño a mi vista y seguramente a sus pies. Beben Cocacola light directanente de la botella, con una pajita y de tapa tienen una rueda de churros de la Churrería de la calle Santa Florentina que lleva con nosotros desde 1929. No salí de mi asombro al ver lo que comían y bebían. Tengo que confesar que estuve a punto de levantarme y preguntarles si la masa de la rueda tambien era light .
El pequinés, Hugo, se me queda mirando inmóvil y con la boca medio abierta. De su mandíbula inferior salen dos colmillos blancos y pienso "¿por que le pusieron de nombre pequinés?". Los pequineses que yo comozco no se parecen en nada a este perro, a lo mejor fue porque se inventaron alli, no se le preguntare a mi amigo Juan Luis que estudio las clases y marcas de perros. La abuela me pregunta que si me molesta, lo dice con una medio sonrisa en la boca. Le respondo que sí, le cambia la cara, tira fuerte de la correa de Hugo .
Discusión acalorada a mi izquierda, dos señores contra dos señoras, no me interesa lo más mínino su conversación, pero hablan a gritos. Una de ellas le dice a uno de ellos: "Paco, eres una mala persona y encima maricón perdido". El otro le responde: "lo vuestro es mucho peor, sois lesbianas y encima homosexuales."
Suena un teléfono. Es el mío. Lola, desde del mundo laboral que sale ya. Pago la cerve y me voy pensando como terminará la discusion de los sexólogos.
Tambien pienso que cuando pase por alli me sentare otro rato para ver si esta el tipo de los auriculares y su comando de seis señoras...
Que paso cuando el padre de familia terminó el marca. Jugo de nuevo con el hijo,o entablo una conversacion con su mujer ...
Y las aprendizas de Barbies encontraran a su Ken algun día o se conformarán con un macarra y su BMW....
Seguiré investigando a estos seres y les tendre al corriente asi es la cosa.
Una cosa que aprendi esa tarde es que si el exterior de un bar no te convence peor puede ser lo de dentro.
Me distraje viendo cómo un padre le hacía bromas a su hijo. Estaba allí toda la familia, esposa, abuela y su perro pekinés de nombre Hugo. El padre le decía a la abuela que si podía ir por una cerveza que él estaba ocupado jugando con el niño. La abuela le trae una verde. En cuanto le trajo la cerve, sacó el marca y le dijo a su hijo "hale ve con mamá. Jodé, abuela, unas olivitas. No tiene detalles con su hijo." Ahí que va la abuela por olivas .....
Bueno, miro hacia otro lado y veo una mesa con seis señoras y un señor. El tipo llevaba puestos unos ariculares, supongo que escuchaba la radio o algo así. Ellas hablaban animadamente y el señor estaba callao, parecía sacado de una peli de cine de barrio. Camisa blanca, americana azul marino con botones dorados. Bueno, en éstas que se levantan las señoras. Un grupo de tres sale en dirección calle San Fernando y otras tres plaza arriba. El tipo permanece callado, inmóvil, ni se despide ni nada. La camarera sale, arregla las mesas y el tipo sigue quieto. Joder, qué misterio. Igual el tipo es un adorno o es parte del mobiliario del bar. . ¿Qué escuchara por los auriculares? ¿Sera la Cope, y por eso esta así?..... quiza sea un comando de agentes especiales ,el tipo, el jefe y las señoras, los agentes.
Enfrente de mí, hay cuatro chicas de unos veinte años. Van vestidas como Barbies y una lleva unos zapatos que hacen daño a mi vista y seguramente a sus pies. Beben Cocacola light directanente de la botella, con una pajita y de tapa tienen una rueda de churros de la Churrería de la calle Santa Florentina que lleva con nosotros desde 1929. No salí de mi asombro al ver lo que comían y bebían. Tengo que confesar que estuve a punto de levantarme y preguntarles si la masa de la rueda tambien era light .
El pequinés, Hugo, se me queda mirando inmóvil y con la boca medio abierta. De su mandíbula inferior salen dos colmillos blancos y pienso "¿por que le pusieron de nombre pequinés?". Los pequineses que yo comozco no se parecen en nada a este perro, a lo mejor fue porque se inventaron alli, no se le preguntare a mi amigo Juan Luis que estudio las clases y marcas de perros. La abuela me pregunta que si me molesta, lo dice con una medio sonrisa en la boca. Le respondo que sí, le cambia la cara, tira fuerte de la correa de Hugo .
Discusión acalorada a mi izquierda, dos señores contra dos señoras, no me interesa lo más mínino su conversación, pero hablan a gritos. Una de ellas le dice a uno de ellos: "Paco, eres una mala persona y encima maricón perdido". El otro le responde: "lo vuestro es mucho peor, sois lesbianas y encima homosexuales."
Suena un teléfono. Es el mío. Lola, desde del mundo laboral que sale ya. Pago la cerve y me voy pensando como terminará la discusion de los sexólogos.
Tambien pienso que cuando pase por alli me sentare otro rato para ver si esta el tipo de los auriculares y su comando de seis señoras...
Que paso cuando el padre de familia terminó el marca. Jugo de nuevo con el hijo,o entablo una conversacion con su mujer ...
Y las aprendizas de Barbies encontraran a su Ken algun día o se conformarán con un macarra y su BMW....
Seguiré investigando a estos seres y les tendre al corriente asi es la cosa.
Una cosa que aprendi esa tarde es que si el exterior de un bar no te convence peor puede ser lo de dentro.
